Ociosamente ociosa y, sobre todo, forzadamente ociosa, gracias a nuestra dichosa Crisis que esparce su mortífero aliento encima de mi cuello e inhíbe otra actividad menos terrenal, he pensado en volver a cocinar. Bueno, cocinar he seguido cocinando, ya que de hambre no he muerto, ni tampoco me he dejado asesinar por todas las patatas, los litros de aceite re-frito y los omnipresentes huevos que se comen en Madrid. Hay vida más allá de estos tres ingredientes. Prometo. Bueno, que he vuelto.

Dentro de unas horas voy a ser tía. La ocasión tiene que ser celebrada con una bonita y sabrosa receta de lo que a las tías como Dios manda se les da mejor (a parte de educar en libertad y antojos a los sobrinos): una tarta de chocolate. Entonces eso va por Irene, que estamos esperando con amor preventivo y por mi irremediable choco-dependencia.

P.d. También va por Vera, dulcísima amiga diosa tutelar de los fogones y del horno.

Ingredientes:

2 peras (gr 500)
150 gr de chocolate negro y amargo
200 gr de harina blanca, más algunas cucharadas
150 gr de mantequilla
150 gr de azucar glas
2 huevos enteros más 3 yemas
sal
harina y mantequilla para la bandeja

Es buena práctica organizarse. Prepara encima de la mesa todos los ingredientes y los utensilios que vas a necesitar. Vas a necesitar el chisme eléctrico para montar las claras de los huevos y una báscula para medir con precisión las cantidades: a ojo, aproximando, de todo corazón y cero cerebro, se pueden hacer muchas cosas pero no una tarta.

Entonces, los preliminarios: Unta bien con la mantequilla el fondo y las paredes de la bandeja que vas a hornear. Esparce un poco de harina para que la tarta no se pegue. Pela las peras y cortalas en dadidos. Pasalos en unas dos cucharadas de harina, para que no se deshagan luego. Derrite a baño María el chocolate cortado en láminas o en trocitos. Vera recomienda derritir casi todo el chocolate y dejar unos trocitos sólidos que añadir al final, justo antes de hornear, para que la textura de la tarta resulte más interesante y menos aburrida a la hora de comerla. Monta a nieve (es decir, que tienen que estar blancas y espesas) las 2 claras con una pizca de sal. Deja ablandar y derritir en parte la mantequilla.

Con el chisme éste que sirve para montar las claras, monta la mantequilla a medio derretir junto con el azucar glas hasta que se transformen en una masa espesa y uniforme. Añade una por una las 5 yemas. Mezcla mezcla mezcla. Ahora pon el chocolate fundido. Mezcla mezcla mezcla. Ahora la harina dejandola caer de un tamiz, como espolvoreando, para evitar molestos grumitos. Mezcla mezcla mezcla. Añade las claras montadas. Mezcla mezcla mezcla. Las peras. Mezcla mezcla mezcla.

Pon tu futura tarta en la bandeja. Déjala en el horno a 180° una horita, ma' o meno'. Más menos que más. Feliz merienda!